Tags de Posts ‘Atlético Nacional’

27

jul

2016

MI MANTRA PARA ATLÉTICO NACIONAL

Antonio, Manuel, Andrés, Emiliano, cuatro nombres que al decirlos no significan mucho para ustedes. En mí, son invaluables y más frente a lo que siento por Atlético Nacional. Han generado una especie de culto, un mantra que tiene cuatro historias verdolagas atadas al legado que recibí para ser hincha del club que hoy disputa una tercera final de la Copa Libertadores.

Hoy, todos los hinchas verdes deben saber que es el partido más importante que se ha jugado el club en el Atanasio Girardot. Yo he visto en vivo las finales del 89 y el 95 pero esta tiene un tinte especial: es en la casa, con un marco impresionante, con el antecedente de una campaña casi perfecta, con el odio y la envidia de gran parte del país, con el cariño y la admiración de la otra gran parte de Colombia, con un equipo que juega muy bien, con el legado de Maturana, de Osorio, de ídolos como René, Aristi, Ángel, la lista es larga, con un técnicazo como Rueda y un cuerpo técnico trabajador, con el apoyo de la Organización Ardila Lulle, con una directiva seria y comprometida, con todo este coctel, lo de hoy es HERMOSO.

No será fácil. Es un rival que molesta más que una urticaria, es de esas “agua malas” de mar, fastidian y hay que estar muy alerta. La fiesta está servida, hay fe pero sin triunfalismos.

Yo voy armado de este mantra, lo repito en partidos muy especiales cuando la situación ha estado al borde del caos y me ha funcionado. Me salió en el gol de Valoy al Junior, en los penales contra Equidad, en los penales contra los tiburones y en muchos otros partidos. Lo repito, lo digo muchas veces mentalmente mirando al cielo: “Antonio, Manuel, Andrés, Emiliano, ayuda, verdolagas, ayuda que ustedes aman esto. Antonio, Manuel, Andrés, Emiliano. Antonio, Manuel, Andrés, Emiliano…” Y así sucesivamente…

Esta es la historia:

Antonio Rios.
Era mi abuelo paterno, murió en 1969. El papá de mi padre Juan Guillermo Ríos. Yo no había nacido, nunca lo conocí. Era pintor de brocha gorda y junto a mi abuela Cecilia luchó por sacar adelante a once hijos en la comuna de Villahermosa, al son de mucha pobreza pero con grandes valores y una férrea disciplina antioqueña.

Me cuentan mis tíos que Antonio desde niño contaba de su pasión por Nacional. A él le tocó cuando se llamaba Atlético Municipal. Ya casado iba al estadio Atanasio Girardot cuando tenía dinero, y, cuando no podía entrar, se quedaba en las afueras tomando cerveza con los amigos, oyendo el partido.

Sus dos hijos mayores, Óscar y Jairo (mis tíos), lo acompañaban al estadio. Antonio los llevaba para inyectarles el amor por Nacional y para otra misión: ingresar media botella de guaro para darle diversión al asunto. En ese tiempo no esculcaban ni a los niños, ni a las mujeres. Todo dentro del marco de un ambiente “sano”.

Luego empezaron a ir con el abuelo otros hijos que fueron creciendo: mi padre Juan Guillermo, los tíos Jaime Humberto, Mauricio y Sergio, las tías Luz Marina, Gloria y Edilma.

Murió con tan solo 50 años. Ya todos sus hijos tenían el amor y el fervor por el amado verde de la montaña.

Manuel López.
Mi tío Manuel me conoció cuando yo era un bebé. No lo recuerdo. Me cuenta mi madre que era muy pintoso, le iba muy bien con las mujeres, era culto, salsero, y de una personalidad arrolladora. Jugaba muy bien al fútbol y era hincha a morir de Atlético Nacional.

El 16 de diciembre de 1976 se despidió de mi abuela Emilia y de mi tío Chocho y se fue para el estadio a ver al verde. Iba en su moto, salió en ella después de la victoria de Nacional y decidió acompañar a un amigo que iba en otra moto. En la oscuridad del sector que hoy llamamos Tricentenario, no vio el separador y se fue contra un poste. Murió de inmediato.

La familia quedó devastada y hoy, en cada tertulia familiar, lo recordamos. Yo lo recuerdo en mi mente, en mi mantra, en mi corazón verdolaga.

Andrés Escobar
Es el gran Andrés. Uno de mis máximos ídolos y referentes en la vida. Sobran más letras al respecto…

Emiliano López
Mi abuelo materno. Con el compartí muchos diciembres. De profesión mecánico, escultor, literato por naturaleza, escritor de cuentos, poemas y empírico cantante de zarzuelas y óperas. Cejeño de raíz y abolengo. Junto a la abuela Emilia sacó adelante 11 hijos.
Emiliano era de voz potente, de gran porte, alto, de patillas gruesas e inspiraba un gran respeto. Nunca conoció el mar y nunca pisó el estadio Atanasio Girardot.

Cuando estaba en su casa en La Ceja y se transmitía un partido de Nacional por televisión o radio, Emiliano se sentaba y llamaba a algunos de sus hijos con una frase: “Mijooo, venga que va a empezar una sinfonía porque el glorioso Nacional va a jugar”. Así adoctrinó al tío Chocho, a la tía Tere y a mi madre, que divide su corazón entre el Nacional de Pote y el Millos de Juanchito, mi hermano.

Emiliano se nos fue un 21 de marzo de 1999. Partió dos meses después de la muerte de la abuela Emilia. El amor hace que uno siga a ese amor a donde  vaya…

Un gran verdolaga Emiliano. Nunca vio al equipo en vivo, yo lo hago por él.

“¡Antonio, Manuel, Andrés, Emiliano!”, es mi mantra que hoy rugirá como nunca. Ustedes deben tener el suyo. Hoy es el día, hoy es nuestro 27, hay que darlo todo. Todos juntos, la hinchada y los jugadores, sin parar.

¡Te amo Atlético Nacional de mis ancestros y legado de que le doy a mi hija Mariana!

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

20

may

2016

JUNTOS: LOS JUGADORES Y LA HINCHADA

El partido del 19 de mayo de 2016 quedará en la historia del club Atlético Nacional. Para los que tuvimos la fortuna de vivirlo en las graderías del estadio Atanasio Girardot, lo que se vio y se sintió fue algo orgásmico. Un sube y baja emocional que solo este equipo amado ofrece a través de un bello deporte como es el fútbol. Me devané las neuronas durante esta mañana tratando de encontrar un partido que supere lo que se dio ante Rosario y, a pesar de tener mil gestas épicas en la historia, no recuerdo haber visto algo como lo que sacudió a la hinchada verdolaga en el juego ante los rosarinos.

No busquemos un análisis táctico, acá la única táctica fue la de siempre buscar el arco del timorato Sosa y tener un equilibrio defensivo. No es necesario irnos a análisis rebuscados, nada, la cosa fue simple: Nacional siempre tuvo la iniciativa, siempre buscó demoler al rival, lo hizo por el centro, por las bandas, por arriba y por abajo. Y, las pocas veces que la visita inquietó (tengo en mi cabeza solo dos remates al arco en todo el partido, el penal no lo cuento, fue una jugada aislada), la defensa controló, y hablar de defensa incluye al gran Franco Armani. El resto un monólogo verde sobre campo canalla.

Lo que hace este partido algo único y orgásmico fue la comunión que se dio entre hinchada y jugadores. Era un ambiente siamés, unidos y pegados a través del corazón y el alma. El adn verdolaga, ese que habla de la berraquera, del honor, del hacer respetar la casa y el colectivo, afloró como nunca.

A pesar del penal tempranero la vocación no decayó ni en la tribuna ni en el gramado. Atlético Nacional fue un solo cuerpo, un puño cerrado que sabía que era más que el rival. Nada fue fácil. El gol de Macnelly fue en la agonía del primer tiempo y desde el punto de vista mental-emocional irse al camerino con un peso responsable de 3 goles era muy distinto a lidiar con uno de 2 anotaciones. Ahí empezó el cimiento para hacer crecer la grandeza y minimizar los ímpetus del rival. Ímpetus que se limitaron a la pérdida de tiempo, a jugadores rosarinos que se caían porque el césped les decía: ¡Hola! Pero de propuesta futbolística, poco. Eso sí, no chillo, lo que hicieron es parte de este deporte, es sacar ventaja del tiempo, eso lo hemos hecho todos lo que alguna vez pateamos un balón.

Y la hinchada gritaba, saltaba y el equipo seguía adelante siempre mirando a Sosa bajo esos tres palos, siempre con el radar ahí, siempre con la posesión del balón como arma de sometimiento absoluto. Y así llegó el segundo, y así el equipo siguió, siguió, siguió pero el tiempo corría más rápido.

Y llegó una aproximación de Rosario y apareció Armani con su grandeza. Fue una sacada de campeonato, de equipo grande con arquero inmenso. No sé si eso ayudó o si eso marcó una alteración fuerte en el electrocardiograma de los jugadores, en la tribuna sí lo hizo. La cosa no estaba de infarto, qué va, la situación estaba de muerte…

Y si usted habla de suerte en el tercer gol de Nacional, usted no ha jugado o entendido este deporte. La diagonal descontando rivales de Ibargüen no es suerte, la gambeta a su último marcador para enviar el centro no es suerte, el cabezazo para bajar el balón de Alexis Henríquez no es suerte, y la intuición y definición de Orlando Berrío no es suerte. No amigos, es vocación ofensiva, es talento puro, es amor propio. Repito: ni es suerte, ni eso lo compró Postobón o los que quieran al son de llanto…

Para definir lo que se sintió en la hinchada necesitaría 44 mil adjetivos en el Atanasio y más de 10 millones de los mismos para el país. Me remitiré a lo que viví: llanto. Llanto puro, llanto de agradecimiento, de felicidad, de éxtasis, de desahogo, furia, alegría, orgasmo total. Levanté mi cara en medio de abrazos y vi muchos llantos verdolagas. El gol se sintió en el alma y se expresó con la médula.

Ya vino la pelea, la provocación y el show maluco. Jamás será un buen espectáculo pero no hay que ser más papistas que el Papa. La moral se prostituye tan fácil que cada uno la vuelve maleable a su antojo. “Hay que saber perder y hay que saber ganar”, sí, muy lindo y todo, y el agua moja y si no te limpias te ensucias. Esto es fútbol, no Barbies y, como lo puse en un trino: “¡Negro de mierda! Te lo dicen 90 minutos, al final, el negro te la hace ver negra, pierdes y te lo cantan en la cara. A llorar a Arroyito…” Te provocan, provocas, sí, hay que controlarse pero a veces no siempre está la Urbanidad de Carreño para solucionar tus líos en un campo de fútbol. Repito: más papistas que el mismo Papa.

Por último, otro aspecto histórico fue lo de Alexánder Mejía. Jamás había visto una hinchada respaldar y cobijar así a un jugador cuando lo tratan de agredir. Fue otro momento mágico, fue la representación literal y gráfica del: “Juntos, los jugadores y la hinchada”.

En dos meses es la semifinal, por ahora disfrutemos lo vivido, el partido épico. Luego nos preocupamos por saber si van a desmantelar el equipo y cómo vamos a enfrentar a Sao Paulo.

Jamás olvidaremos lo del 19 de mayo de 2016, juntos: hinchada y jugadores, fuimos Atlético Nacional. Fuimos la templanza y la grandeza de este suelo. Hoy, con toda el alma lo tenemos que gritar: “¡Somos del Verde, somos orgullosamente felices!”

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

01

abr

2016

Golpe de humildad

Las derrotas en el fútbol como el despecho en el amor, deben durar poco, así sea de dientes para afuera. Es fútbol, el sol siempre sale y la frente siempre debe estar altiva, apuntando al horizonte.

La victoria de Millonarios fue clara, diáfana y merecida. Hasta el minuto 56 el partido fue parejo, con opciones en ambas áreas pero siempre me quedó la sensación de ver a un Nacional tipo Muhammad Alí. Y no lo digo por ser el boxeador, libra por libra, más grande que ha visto la humanidad. No, Alí tenía unas fases de soberbia en las que dejaba que el rival le atizara golpes. Alí le daba la iniciativa a su retador, le entregaba la opción del puño, lo desgastaba y luego lo remataba. La diferencia es que siempre percibí que Nacional le dio muchas largas y confianza a Millonarios, y nunca lo remató. Y el azul, con un planteamiento inteligente y una dosis impresionante de actitud y sacrificio, pasó por encima de Nacional y lo noqueó.

En el fútbol perdono que me pasen por encima a nivel táctico (Millonarios ayer lo hizo) pero hay algo que causa urticaria con asma: que a uno le pasen por encima a punta de actitud. Millonarios avasalló en actitud a Nacional. Salvo Franco Armani, en la nómina de Nacional no se salva ninguno a nivel futbolístico y, peor aún, repito, a nivel de actitud y entrega.

Nacional quiso ganar de escudo, y ese escudo, que es sagrado y se respeta, lo irrespetaron los mismos jugadores. Mientras que el 10 de Millonarios era un derroche de entrega, planchazos (de ahí nace el segundo gol), pedir el balón, asumir las riendas del equipo. El 10 verde buscaba su “magia sublime estratosférica” en el sombrero, sombrero de mago que tampoco encontró (ese vicio de endiosar y endiosar y denigrar y denigrar, ambas igual de nocivas). Y es solo un ejemplo. Todos en el azul corrieron, metieron, sintieron la camiseta. En el verde, repito, solo Franco Armani. Y no me quedaré en nombres: no se salva nadie más.

El punto es que hoy el sol volvió a salir. Uno hace digestión de la rabia, de la frustración, masca la derrota y debe escupirla. Bien lo ha dicho el profesor Rueda: “Cuando ganamos no somos el “dream Team”, cuando perdemos no somos un desastre”. Como suele suceder bajo el razonamiento tuitero, hay gente que pide  que se vayan todos, que Rueda es un burro, que ya estamos para arder en una caldera del averno. Pero no. Este equipo ha mostrado cosas muy buenas, bellas por demás, con un fútbol que llena la retina. Seguimos en Libertadores, seguimos en el torneo local, seguimos con una nómina de lujo, seguimos siendo muy grandes.

Fue una noche fatal. No para el olvido. Millonarios nos ganó muy bien, nos dio una cachetada que hay que recibir con humildad. A veces nos sobra fútbol pero nos falta humildad. Esas enseñanzas no se deben olvidar.

Gran partido del azul. Felicito de corazón a sus hinchas,especialmente a mi hermano y a todos los amigos que son embajadores. Como hincha verde debo crecer en la derrota ¡Soy del Verde, Soy Feliz, siempre!

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

02

mar

2016

Tic-tac, tic-tac,tic-tac, juega Nacional

Tic-tac,tic-tac,tic-tac… Te la doy a ti, me la das a mi, se la devuelvo a él, él se la da al otro, vamos adelante, no, también vamos atrás, la ponemos a un lado, la cambiamos de frente, la movemos, la movemos, la acariciamos, la manejamos con velocidad, metemos cuarta a 160 kilómetros por hora, no, decidimos bajar los cambios y pasar a 60 kilómetros por hora, no hay espacio, hay que encontrarlo. Tic-tac,tic-tac,tic-tac… No se la damos al rival, nos defendemos con ella, hacemos daño con ella, tic-tac, de Armani, a Henríquez, a Sánchez, vamos por izquierda, ok, también está la derecha, salen con Faryd, no hay lío si es con Bocanegra, recibe Álex Mejía, tic-tac, retrocede para Henríquez, entrega a Sebastián Pérez, tic-tac, sigue el toque, recibe el que quiera recibir, abren espacios, tic-tac, el juego va de un lado a otro, es largo, es corto, el ingrediente es tenerla, el menú puede ser con cualquiera, tic-tac, el rival va de un lado a otro, trata de marcar, no encuentra el útil, se abren espacios, recibe Marlos: todo es magia y desequilibrio, recibe Ibarbo: todo es potencia con genialidad, recibe Copete: calla bocas con goles, reciben y recibe y juegan fútbol, es diversión pura, es puro fútbol, tic-tac,tic-tac,tic-tac..

Es Nacional respetando la base absoluta del fútbol: el balón. Jugar con él, para él y demoler un rival a punta de presión, dominación, orden, repliegues, paciencia, cambios de ritmos. Busque cómo se aplica lo correcto en defensa, en fase ofensiva y anda el equipo de Reinaldo Rueda por el camino correcto.

Es la Copa Libertadores, esto es paso a paso, el de ayer fue un lindo paso. Pies sobre la tierra, disfrute cada partido de este equipo, tenga paciencia cuando las cosas no salgan bien, deje de exigir por exigir…Vamos bien, falta camino. Tic-tac,tic-tac,tic-tac, goza el buen fútbol.

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

11

dic

2015

El sol vuelve a salir

Nada peor que escribir con la pasión ardiendo, sobretodo cuando se ha perdido. Por eso me gusta esperar hasta que el sol vuelva a salir, porque la realidad es esa con este deporte: al otro día, el sol siempre vuelve a salir. Y eso lo enseñan las canas, los años. Las derrotas duran lo que dura la salida del sol. Al otro día hay espacio para una reflexión más limpia. Y si eso pasa cuando un equipo pierde la Copa del Mundo ¿Cómo no va a pasar cuando un equipo tiene el chance de recomponer, remontar y se mantiene vivo?

Leía ayer reacciones que iban desde el “que se vayan todos”, “fuera Rueda”, “no se salva ninguno”…¿Faltó ir ayer con antorchas a quemar la sede e imolar todo lo que se ha construido? En fin, respeto lo que digan, cada quien que maneje sus neuronas como le de la gana al son de sus calenturas o congelamientos.

El clásico de ayer lo ganó muy bien el Medellín. Desde el minuto cero aplicó un torniquete de presión en todas las zonas, ahogó, ahogó y ahogó a Nacional. Eso se logra a punta de actitud, orden, mantener el equipo corto y un gran despliegue físico. Virtud toda del rival. Por cierto: ante Nacional los equipos también tienen virtudes. Esa san benito de creer que el equipo de uno es infalible ante todo es síntoma de idiotez. A nosotros también nos da gripa.

El rojo lo hizo bien y el verde lo hizo mal. Por momentos Nacional tuvo destellos. Mal que bien, generó tres opciones claras de gol. Pero queda en la retina el fútbol de sometimiento del DIM liderado por un Marrugo que fue tres veces lo que no fue Macnelly y se tragó la cancha.

Pero si de llenar la retina es el tema, si de lírica futbolística se trata, lo de Franco Armani fue una sinfónica de Mozart a la hora de mostrar lo que debe hacer un arquero en su trabajo. Sublime, artístico, eficiente…Se viste de símbolo bajo los tres palos verdolagas en los que se han parado las glorias llamadas: Navarro, Carrabs, Higuita, Calero, Ospina y Pezzuti.

Ya si hablamos de lo que mostró el equipo, la cosa se centra en muy bajos niveles individuales. Un Macnelly Torres sin liderazgo, sin actitud y con el talento huyendo, un Mejía que ya no mete los huevos con los que la tribuna lo identifica y un Murillo errático al que le hacen un daño enorme anunciando su traspaso al Pachuca de México en esta instancia.

Ahora bien ¿Esto ya se cerró? ¿Llamamos a los bomberos para que apaguen el incendio que ocasionamos en la sede? No señores, no hay que tener muchos años y dos dedos de frente para darnos cuenta que esto está más abierto que las partes nobles de una actriz porno. Nacional es un equipo serio, bien parado y que tiene con qué remontar. La lección de ayer queda aprendida: hay que salir a tragarse al rival, hay que mejorar un mil por ciento en la actitud, hay que jugar con mil gónadas, hay que imponer…

Tengo la fe intacta, otro será el análisis si quedamos eliminados pero por ahora seguimos vivos. El domingo hay que convertir el Atanasio en una caldera llena de aliento, de apoyo, de paciencia para trabajar el resultado. Es hora de dejar ese vicio de hundir a Nacional sin piedad cada vez que la cosa está para arriba y complicada. Demostremos de verdad lo que es esta raza antioqueña: una raza que cuando la cuesta o la situación pone más obstáculos, más ganas se sacan para superarla.

Con todo pues, a levantar esa cabeza hinchas verdolagas. Todo está por hacer ¡Vamos Nacional carajo!

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

29

sep

2015

NACIONAL Y LA LÓGICA

Cuatro meses completa Reinaldo Rueda como Director Técnico de Atlético Nacional. Según el estratega vallecaucano, el cuerpo técnico del que también hace parte como asistente técnico el mítico Bernardo Redín, ha dirigido aproximadamente 105 unidades de entrenamiento. Rueda ha sido claro, su objetivo desde que llegó al cuadro verde es el de mantener gran parte del exitoso trabajo de Juan Carlos Osorio y mejorar el potencial que el equipo tiene. Pero sin duda, luego de estos cuatro meses de trabajo, el sello Rueda está presente y la Liga Águila muestra lógica con Nacional como líder. Y no sobra decir que dentro de ese sello a veces luce timorato el DT en varios partidos, pero ahora el presente es de plácemes.

Literalmente, el elenco verdolaga pasó por encima de Boyacá Chicó. Fue una aplanadora verde la que se vio en el gramado del estadio Atanasio Girardot. Al término de los primeros 45 minutos el marcador era 5 por 0. En el segundo tiempo Nacional tuvo cinco opciones claras para aumentar el marcador (dos de Duque, una de Guerra, otra de Pérez y una de Marlos Moreno) y solo concretó una. Entre tanto, Chicó mostró toda su debilidad. No hizo un solo remate al arco. Ni siguiera el del gol, ya que fue autogol…Y Nacional es el menos culpable de lo flojo que fue su rival y cumplió goleándolo sin piedad. Así debía ser.

El punto es que el actual líder de la Liga Águila es líder porque en 13 fechas ha ganado 8 partidos, empatado 3 y tan solo ha perdido 2. Tiene la mejor delantera del torneo con 25 goles y la mejor defensa con tan solo 5 anotaciones en contra. Por donde usted mire a este Nacional, lo ve como el mejor de la actual liga. Tiene un promedio de rendimiento del 69 % y aún tiene un partido aplazado contra Patriotas. Los números lo avalan y ahora lo avala su fútbol.

Nadie duda de la potencia de la nómina del verde paisa. Nacional jugando mal es peligroso, jugando de forma confusa gana, es una cuestión de jerarquía, Nacional pocas veces pierde. Lo que ahora se ve y en eso hay que poner al verde en primer orden para llegar a la gran final, es que ahora el fútbol fluye para bien del equipo.

Nacional se fundamenta en la tenencia de balón, en el cambio de ritmo, en los cambios de frente, en la salida por las bandas (con los laterales y con los aleros en ataque) y en la presión para recuperar la pelota cuando se pierde. A eso súmele la aplicación defensiva. Pero el menú tiene algo más: secuencias largas de pases, a veces son 30 pases sin que le quiten el balón. Y ahí nacen sociedades que han crecido: Chará-Guerra, Sebastián Pérez- Álex Mejía. Y arriba, Duque. “La Fiera” ya contabiliza 12 goles en solo 13 partidos. Con continuidad y sin lesiones rinde que da gusto. A lo anterior hay que sumar los próximos regresos de Copete (ya regresó), Macnelly, Bocanegra y Peralta.

Cuatro meses después, el equipo de Rueda muestra un muy buen fútbol. Ahí está Nacional, siempre candidato al título, pero con lo que mostró ante Chicó y con los números de su campaña, la lógica lo pone de primero en la lista. Ganar el título es una obligación para el verde. Así digan que el fútbol no tiene lógica.

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

16

mar

2015

DUQUE: EL RESILIENTE

Resiliencia según la Real Academia de la Lengua: Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

Después de 239 días regresó al fútbol profesional “La Fiera” ¡Y de qué manera lo hizo! Lo hizo como lo hacen los grandes: sin dejar dudas, imponiendo su grandeza y diciendo con autoridad: “Me fui, acá estoy de nuevo, mi grandeza sigue intacta, mi esencia está más fuerte”.

Jefferson Duque representa a la perfección lo que significa la palabra: RESILIENCIA. Él, que salió del barrio Popular de la zona nororiental de Medellín, que siempre ha tenido que gambetear la pobreza, la dificultad y el obstáculo, él, es un resiliente, él es sinónimo de resiliencia.

“La Fiera” nos da una lección de vida que va más allá del fútbol. Este hombre optó por el balón en un ambiente en donde las oportunidades son escasas y el camino del delito a veces es el más fácil. Duque pasó por el Pereira, descolló en Rionegro en donde se cansó de hacer goles y llegó a Nacional. Era su sueño, lo cumplió, pero dentro del sueño ha vivido pesadillas. El 9 verdolaga anotó un gol de poesía en la final de 2013 ante Santa Fe en Bogotá, el centro delantero paisa le ha convertido a los rivales tradicionales, siempre va adelante, sus defensas lo marcan al cuello y sienten esa respiración de toro que está lista para embestir, y los arqueros ¡madre mía si han tenido pesadillas con él! Incluso el buen Camilo Vargas debe agradecer hoy de tener en su pecho el mismo escudo que tiene en el alma Jefferson Duque.

Pero más allá de lo que es el balón. “La Fiera” es fiera por lo que ha demostrado en su vida. Sus rodillas han sido su debilidad. La ruptura de ligamentos en una rodilla es uno de los peores escenarios a los que se puede enfrentar un futbolista. De por sí, hay muchos que con una sola ruptura quedan por fuera del fútbol. Hoy la medicina ofrece una recuperación completa, pero afirman los galenos que un 70 % de esa recuperación depende de la disciplina, las ganas y la fortaleza mental que tiene el jugador para recuperarse y regresar óptimo a un nivel competitivo ¡Jefferson Duque ha tenido que lidiar con esta misión del destino en tres ocasiones!

La “berraquera” hace parte del ADN del antioqueño. El caer, levantarse, el fracasar, la cabeza en alto, vencer la presión que nos empuja hacia abajo y, a punta de tesón, tener más fuerza y echar para adelante. Sí, Jefferson Duque representa eso y es hermoso ver ese ejemplo.

Yo llevo un año sin un trabajo estable, he tenido épocas duras, me dan crisis fuertes y a veces me siento derrotado. Pero ayer en la tribuna de oriental del Atanasio este jugador me dio una lección de vida. Y lloré ese gol, desde el gol de Valoy al Junior no lloraba un gol de Nacional, y el de “La Fiera” sacó lágrimas.

En esta época en la que gradúan de ídolo a cualquier jugador que tenga un momento de inspiración en la cancha, es bueno informar que lo que hace Jefferson Duque con la camiseta de Nacional es el abono para un camino adecuado para ser ídolo.

Hace unos días el tuitero @aalzatev me decía que ojalá el regreso de Duque fuera como el de Martín Palermo cuando, tras una larga lesión, le hizo gol a River en un clásico. Profético fue, y así se dio. Los grandes regresan haciendo cosas grandes y el fútbol da justicia ante las adversidades de la vida.

Jefferson Duque es un ejemplo de resiliencia. Sobra decir que seguirá para adelante, él en ese aspecto ya tiene un Doctorado. Yo, aprendo de él y advierto: “Volvió La Fiera, regresó con todo, ya lo padeció el “vecino” ¡Ténganse fino!”

Categoria
Sin categoría

comentarios
0

ranking

1 voto2 votos3 votos

19

feb

2013

Verdolagas.FM: de hinchas, para hinchas

Los grandes equipos tienen grandes hinchadas que no solo se quedan en el acompañamiento. Generar opinión respetuosa, debates sanos, opiniones diversas que van por fuera del contexto del sabio o de estar pontificando, hablar sin arandelas, comunicar lo que se siente con claridad, resumiendo: hablar como hincha para hinchas. Ese es el objetivo de Verdolagas.FM. El nuevo programa que debuta hoy a partir de las 7 pm y que se podrá oír, bajar y llevar a cualquier lado a través de www.verdolagas.fm

Este proyecto tuvo sus raíces con Frecuencia A/N, luego pasó por Caracol Radio con el Fenómeno Verdolaga y ahora, en aras de no dejar huérfanos a los fieles oyentes, renace como Verdolagas.FM. El equipo de trabajo lo conforman integrantes del Blogverdolaga y de Nacional Es Pasión, sin duda lo mejor de lo mejor en cuanto a información de Atlético Nacional en la web.

No lo olviden, la cita es todos los martes a las 7 pm. Estaremos con ustedes Carlos De La Ossa (@carlosdelaossa), Santiago Dávila (@sandavila88), Arlen Pavón (@arlenpav), Sebastián Arango (@Sebasttian77) y yo (@poterios).
Nada mejor que hablar de Nacional, nada mejor que un debate de hinchas y para hinchas con respeto y alegría, es Verdolagas.FM ¡El programa es de ustedes!

¿CÓMO ESCUCHARNOS? Muy simple.

Opción 1: Accede desde tu computador (Mac o PC) o dispositivo (iOS, Android, WindowsPhone o Blackberry) a verdolagas.fm. De forma automática (si estamos emitiendo el programa en ese momento) comenzarás a oír el programa de HINCHAS, para HINCHAS.

Opción 2: Accede desde tu computador (Mac o PC) o dispositivo (iOS, Android, WindowsPhone o Blackberry) a nuestra cuenta en Mixlr (plataforma sobre la cual transmitiremos el programa). Para hacerlo tienes dos caminos: el primero es yendo al inicio y haciendo clic en el logotipo de Mixlr que aparece dentro del cajón blanco de transmisión (ver imagen a la derecha) y el segundo camino es yendo directamente a Mixlr.com/VerdolagasFM.

Si tienes alguna duda o dificultad no dudes en contactarnos vía correo electrónico o a través de nuestra cuenta en twitter @VerdolagasFM.

Categoria
Sin categoría

comentarios
37

ranking

1 voto2 votos3 votos

14

ene

2013

El equipo “Sombrilla”

Los inicios de año son sinónimo de cambio, renovación, esperanza y ambición por nuevos proyectos. No importa que muchos de estos deseos, como la intención de bajar de peso, duren solo hasta marzo, lo que importa es la intención. Como hincha de Atlético Nacional hubiera deseado empezar el año 2013 con esos sentimientos de expectativa positiva hacia lo que pueda hacer mi equipo en el primer semestre del año. Me encantaría tener esa sensación, esa seguridad de iniciar el torneo con un equipo que va a borrar ese sinsabor con el que terminamos el 2012. Pero no, la realidad es cruda, el sinsabor se mantiene, la incógnita sigue y uno en su corazón de hincha mantiene esa triste sensación de no ser importante para quienes hoy manejan el club. Eso sí, una cosa no cambia: para los abonados, las sombrillas siguen llegando a granel, un fiel ejemplo de lo que es nuestro club hoy.

Últimamente veo que a los hinchas de Nacional nos acusan de inconformes por todo. Incluso en una columna que hice para @blogverdolaga, una vez hablé del tema. Creo que a veces uno se deja llevar por las calenturas, cae en argumentos blandos y termina en el mediocre concepto del hincha que no tiene ni idea de lo que habla. Se queda todo en charlatanerías. Pero la otra cara de la moneda indica que la grandeza de Atlético Nacional va de la mano de una hinchada que le exige no ser inferior al reto de su historia. Que el hincha exija es válido, válido hasta que el mismo hincha transgrede la barrera de lo civilizado y cae en vandalismos e irrespetos tontos. Dentro del marco de la decencia, creo yo, el hincha puede exigirle a su equipo lo que quiera. Es parte de las reglas de juego de la relación hincha-equipo.

Yo me siento inconforme, no es algo de hoy, la cosa viene de años atrás. Es una sensación que el título del 2011 anestesió por momentos y que la Superliga y la Copa Postobón no le hacen mella. La ecuación lleva a lo mismo: en Nacional no se están haciendo las cosas bien. Mi argumento no se centra en que en el pasado todo era mejor y ahora todo es peor. No, en el pasado hubo embarradas administrativas del tamaño de la Vía Láctea e igual trajeron troncos, eso pasa y no dejará de pasar. Lo que más me preocupa, lo que busca tapar esa gigante sombrilla que hace rato abrieron los directivos (llámese Lizarazo, Zurek, Marulanda, De La Cuesta, el que sea), es la pérdida de la mística y la identidad del club.

Es una secuencia en cadena.

La voz del hincha. Poco o nada se tiene en cuenta. Miremos los precios de la boletería frente al nivel del equipo, es cuestión de entender el bolsillo del hincha humilde que siempre acompaña, la baja en las asistencias o lo que se dice en las redes sociales o en la calle. Son síntomas claros que en las oficinas de la sede del equipo no ven. O si ven, pero no sé si es por soberbia, incompetencia o pereza, no se quieren solucionar.

El manejo con los ídolos. De nuevo se abre la sombrilla para que reboten preguntas como: ¿Por qué no se acercan a los ídolos para que aporten con sus experiencias y enseñanzas? ¿Por qué no costear su capacitación para que sean los técnicos y/o asesores del futuro del equipo? ¿Por qué no tener cerca, del lado del club, a los hombres que forjaron su historia e identidad? Más aún cuando hoy está muy perdida. Preguntas que rebotan en la sombrilla…

El cuerpo técnico. Osorio va a completar 9 meses en el cargo y por lo menos yo (y creo que la mayoría de ustedes) no entiende sus decisiones, su metodología y su filosofía. Me pregunto: ¿Atlético Nacional debe adaptarse a Osorio? U ¿Osorio debe adaptarse a Nacional? Creo que el término medio entre la respuesta de estas preguntas es el camino indicado. Por ahora lo que veo es que Osorio impone, Marulanda asiente, De La Cuesta se ocupa de los números y el hincha padece.

Pongo de ejemplo a Millonarios. Contrató a cuatro jugadores y se desprendió de varios importantes, pero uno percibe que hubo planeación, que estudiaron cada nombre en aras de buscar un beneficio y dejaron a la hinchada conforme para pelear por la Libertadores y defender el título del 2012.

Yo en Nacional no veo eso. Veo sí una nómina de respeto, veo que no se desarmaron (si Macnelly se iba no estaría escribiendo estas palabras) pero lo que trajeron no colma, no llena. Neco llega a pelear el puesto con Armani y Bonilla. La verdad creo que sobraba su contratación. Sherman Cárdenas es una esperanza que no ha sido, no cuajó en Millos, no cuajó en Junior y ojalá cuaje en Nacional. Pero a un jugador de este tipo Nacional lo compra y le hace un contrato por ¡tres años! De verdad, ¿eso es sensato? Yo no lo creo. Diego Arias sí me llena. Creo que va a dar mucho más de lo que poco o nada que dio Jhersson Córdoba. Ahí acertaron. Ahora estamos a la espera de un delantero. Se habla de Juan Pablo Ángel. Creo que fue un referente del club en la campaña del 94, un jugador que dejó huella, no es ídolo, pero aportaría mística, buen ambiente, experiencia, consejo, ayudaría a recuperar identidad, genera taquilla, pero ¿fútbol? ¿Es el delantero que necesita el equipo? Está Duque por recuperarse y está Uribe, veo que lo que necesitamos es un delantero de velocidad, gol y desborde. Ángel a sus 37 años ya no ofrece eso…

Empieza el torneo, los hinchas estamos llenos de dudas. A Osorio el margen de paciencia que le dimos ya se le acabó, Nacional debe jugar bien y pelear arriba en la tabla. Los jugadores deben ser dignos de la grandeza del club y la inversión que hace. Nosotros los hinchas llevaremos las 4 o 5 sombrillas que nos siguen dando por el abono. Sombrillas que no usamos para tapar los errores, las usamos para alentar y protegernos del sol y de la lluvia. Somos más prácticos.

*Este texto también aparecerá publicado en www.blogverdolaga.com

Categoria
Sin categoría

comentarios
145

ranking

1 voto2 votos3 votos