24

sep

2013

La cultura del aguante

Las imágenes que llegaban a Colombia a principios de la década del 90 provenientes de Argentina, mostraban el fútbol y la forma en que se acudía al estadio de una manera diferente. Allí se notaba en todos los partidos atrás de los arcos, un grupo de hinchas que veían todo el encuentro de pie, en muchos casos saltando y alentando a su equipo durante los 90 minutos. Debido a esto, afloró en muchos hinchas de equipos colombianos una identificación tribal, lo que trajo consigo el nacimiento de las primeras barras bravas del país.

Para esa época era común encontrar en las tribunas de El Campín o de cualquier otro estadio del país hinchas de un equipo sentados al lado de otros del equipo contrario. En un clásico capitalino se podían ver hinchas de Millonarios disfrutar del partido en la tribuna sur del estadio junto a los demás hinchas de Santa Fe sin que ocurriera ningún episodio de violencia. Eran los llamados paseos de olla en donde sin importar de que equipo se era hincha, todos disfrutaban el antes, durante y post partido, en paz.

Con la consolidación de las primeras barras del país, las cuales en sus comienzos tenían la idea pura de alentar a su equipo por medio de cánticos y banderas alusivas a su institución, también empezaron a darse los primeros brotes de intolerancia. Ya asistir al estadio no representaba un plan familiar ni muchos menos amistoso. Se había creado una línea imaginaria que dividía las graderías en dos territorios contrarios, por lo que la idea de sentarse a disfrutar del partido donde quisiera y junto a hinchas de otros equipos había terminado.

Las barras con el tiempo empezaron a ser más un negocio movido por la pasión, pero de la pasión no se vive, así que había que determinar la forma de hacer más rentable el hecho de liderar una barra. Con la complicidad de algunos dirigentes, los líderes de las barras comenzaron a tener una participación política importante, pero como nada es gratis, a muchos de ellos los recompensaban con entradas que eran revendidas a su misma barra, pasajes aéreos para acompañar al equipo, además de otro tipo de negocios externos a la dirigencia pero que de igual forma les dejaba grandes ganancias.

Donde hay dinero siempre existirá la lucha por el poder, por lo que se empezaron a dar los primeros cruces entre hinchas del mismo equipo por el control de la barra. Por aquel entonces se dio la creación de Goles En Paz, que durante muchos años trabajó para frenar la violencia dentro y fuera de los estadios. Aunque la buena voluntad de muchos integrantes de las barras para querer solucionar los problemas de violencia siempre estuvo, también hubo quienes pusieron por delante el rédito económico que representa manejar una barra en Colombia para destruir todo lo que se había logrado.

La Cultura Futbolera y el Barrismo Social empezaron a intervenir en los barrios incentivando a los jóvenes a trabajar y enseñándoles distintas formas de sustento por medio de la tolerancia. Labor que dio sus primeros frutos al bajar los índices de violencia en las localidades más problemáticas de Bogotá, volviendo a hacer del estadio un escenario de entretenimiento, pero sobre todo de convivencia entre los distintos grupos.

En un grandioso libro que retrata como la violencia impregnó al fútbol argentino y las distintas causas que hicieron que se reprodujera en otros países, Pablo Alabarces  cuenta en ‘Crónicas del Aguante’ como aquella idea de la barra que alienta más a su equipo se distorsionó, generando en el inconsciente colectivo la ilusión de que la barra de más ‘aguante’ es la que logre generar mayor violencia. Hecho que en los últimos 50 años ha dejado cerca de 250 muertos en Argentina.

“Lo que une a estas muertes es su gratuidad: todas ellas pudieron ser evitadas. Porque la violencia en el fútbol no es un castigo divino ni una mera cuestión de inadaptados o barras criminales”, menciona en una parte el prólogo del libro. La violencia ha excedido los límites de un estadio de fútbol. Aplazar los partidos o jugarlos sin hinchas puede ser una solución cortoplacista. La verdadera causa de la violencia no está en el fútbol sino en la desacertada manera en que se ha venido desarrollando nuestra sociedad.

Ahora el problema se encuentra en los barrios y en la educación de las próximas generaciones. Está en los periodistas, políticos, hinchas y cualquier otro ciudadano común pensar que podemos hacer desde nuestra posición para no tener que lamentar ni una sola muerte más a causa de aquella errónea idea de la ‘cultura del aguante’ que tanto daño ha causado.

Por: Daniel Santamaría Jaramillo. Twitter: @danielsaja03

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05

sep

2013

La revista El Gráfico y el 5-0 para los argentinos

¡Vergüenza! Decía la tapa de la revista El Gráfico de Argentina luego del 5-0 ante Colombia. La historia de aquella publicación se gestó en la reunión que efectuaron Aldo Proietto y Daniel Arcucci en la redacción de la revista luego de haber llegado del Monumental. Aquella controvertida publicación con fondo negro generó malestar en algunos jugadores de la Selección Argentina, así como en su entrenador, Alfio Basile, quien afirmó que: “El Gráfico me traicionó”.

La frustración de los hinchas argentinos era evidente, aquel sorpresivo resultado había dejado a la Selección Argentina con futuro incierto de cara a la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994.  “Recuerdo que estaba viendo el partido acá en la redacción, pero a la vez estaba prendido a la radio escuchando Perú – Paraguay porque si anotaba el visitante iba a ser un desastre”, recordó Diego Borinsky, periodista de la revista El Gráfico. Finalmente Argentina tuvo que jugar el repechaje frente a Australia que posteriormente le dio la clasificación al Mundial.

Para Colombia todo fue alegría y satisfacción por lo ocurrido en aquel histórico partido. Se daba la conjunción de dos generaciones que iban a marcar un hito en la historia del balompié nacional. Aunque doloroso para los argentinos, en algunas de las páginas de aquella controvertida publicación posterior a la goleada, resaltaron el estilo de juego de la Selección Colombia con un titular que decía: “Así se juega al fútbol”, desarrollada con un destacado que afirmaba: “Así, como lo hizo Colombia ante una Selección Argentina apabullada por un adversario que llenó la cancha de toques, paredes, pisadas y amagues, antes de llenarnos la red de goles. Y pensar que así era la nuestra…”.

Diego Armando Maradona había anticipado con una polémica frase el favoritismo de la Selección Argentina en aquel partido contra Colombia, “no se puede cambiar la historia, no se debe cambiar la historia: Argentina arriba, Colombia abajo”, Afirmó el referente futbolístico de los argentinos, quien debió ver el partido desde la tribuna. Ya consumada la goleada, el público empezó a corear su nombre, invocando la figura de aquel fantástico jugador que se había consagrado campeón del mundo siete años atrás y de quien por entonces dependían para poder volver a un Mundial. Maradona terminó aplaudiendo a una selección que en aquel partido le demostró que Colombia estaba arriba.

 

Algunos días después el ‘coco’ Basile viajó a Punta Del Este, Uruguay, para tomarse unos días de vacaciones, su mala relación con El Gráfico hizo que fuera imposible para los periodistas obtener algún testimonio sobre aquel partido de buena manera. Uno de los periodistas de la revista le consultó por el sorpresivo resultado. – ¿Qué pasó esa noche Basile?  - “Nada, ¿qué va a pasar? Nos ganó un equipo que fue muy superior ese día y que hoy luce mejor que nosotros. Nada más, no hay que hacer tanto drama. Además ya lo dije, no te voy a dar ninguna nota”, respondió cortante el entrenador.

“Les devuelvo el 5-0”, dijo alguna vez el Patrón Bermúdez, refiriéndose en una entrevista con un medio argentino de lo contraproducente que fue para la Selección Colombia aquel resultado previo al Mundial de Estados Unidos 1994. “El 5-0 Maldito”, Tituló El Gráfico en su especial de los 10 años en el 2003, acompañado de una bajada cruda pero verdadera “Pasará el tiempo, pero siempre se recordará el 5 de septiembre de 1993 como la paliza de Colombia a Argentina. Claro que a la euforia desmedida en tierras caribeñas le siguió la gran caída en los tres mundiales siguientes. ¿Fue una victoria fatídica para el fútbol Colombiano?, Está en cada uno mirar hacia atrás y saber cuál es la respuesta a esa pregunta.

 Por: Daniel Santamaría Jaramillo. Twitter: @danielsaja03

 

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25

ago

2013

Receta ganadora con aroma a café

“Nunca más volví a llorar como aquel día”, me afirmó conmovido José, fanático de Racing Club de Avellaneda  y dueño de la parrilla las Siete Colinas en Villa Crespo, Buenos Aires.  Su emoción se debía al recuerdo del título conseguido  por la academia en 2001, momento que para José de 54 años va a ser inolvidable. Antes de partir me dejó en claro que la clave de ese campeonato radicó en el gol que Gerardo Bedoya le marcó a River en el Cilindro de Avellaneda. Sobre el minuto 41 del segundo tiempo, el despeje de Ángel David Comizzo había quedado sin dueño sobre la media luna,  sin pensarlo dos veces,  Bedoya, quien llegaba desde atrás, clavó un certero zurdazo que se incrustó en el ángulo superior izquierdo del guardavalla river platense, el partido terminó 1 a 1 y confirmó a Racing como principal candidato a quedarse con el campeonato. “Los colombianos siempre dejan todo en la cancha” me señaló José. Bedoya bastión de aquel equipo campeón, no fue la excepción, en el mismo plantel se encontraba también Alex Viveros y poco tiempo después arribó  el defensor antioqueño Andrés Orozco.

Parece sentencia y norma divina que en el equipo del fútbol argentino donde sean titulares dos jugadores colombianos  o más se consagre campeón. Es por todos recordado aquel Boca multicampeón bajo la dirección técnica de Carlos Bianchi, custodiado bajo los tres palos por Oscar Córdoba, Él Patrón Bermúdez manejaba la defensa y remataba a los delanteros que el Chicho Serna ya había desgastado metros antes, además de abastecer  de pelotas limpias a un inspirado Riquelme, estos tres jugadores colombianos conformaron la columna vertebral de un equipo que supo ganarlo todo. Tres torneos locales (98, 99, 2000), dos Copas Libertadores (2000 y 2001) y una Copa Intercontinental (2000).

En River Plate también compartieron  plantel Juan Pablo Ángel y Mario Alberto Yepes, coincidieron en  el Apertura de 1999, donde se consagraron campeones  así como en el Clausura del 2000, donde nuevamente  consiguieron el título. En San Lorenzo de Almagro también estuvieron varios jugadores colombianos, Iván Ramiro Córdoba arribó para la temporada de 1999 aunque no obtuvo ningún título, tiempo después también estuvieron en el equipo azulgrana ‘Totono’ Grisales, Andrés Pérez  y Mauricio Molina entre otros.

En Independiente es recordado como un ídolo Albeiro ‘El Palomo’ Usuriaga, quien jugó en 1994 con los rojos de Avellaneda donde obtuvo el torneo Clausura y la Supercopa de ese año. En 2004 mientras departía con algunos amigos en Cali, fue trágicamente asesinado luego de recibir varios disparos, el mundo del fútbol lamentó la muerte de uno de los mejores delanteros que tuvo Colombia en la década del 90.

El 2011 fue un año especial para Racing, diez años después de aquel campeonato obtenido en 2001, nuevamente volvía a tener en su nómina titular a dos jugadores colombianos, ‘Gio’ Moreno y Teófilo Gutiérrez conformaron una dupla de ataque que cautivó a propios y extraños. Con un talento poco habitual para un jugador de su estatura, ‘Gio’ se ganó el cariño de la gente con grandes asistencias y goles de gran factura.

Teófilo fue siempre sacrificio, lo más valorado por los hinchas de Racing, quienes siempre piden entrega a sus jugadores. Luego de algunos partidos y de varios goles anotados empezó a salir a flote su particular temperamento, peleas en entrenamientos, llegadas tarde a las concentraciones hicieron que la relación entre el delantero y sus compañeros se fuera desgastando. Finalmente todo estalló al salir expulsado en el clásico ante Independiente donde en confusos hechos en el vestuario, se tuvo que ir en taxi de la cancha y así dio por terminado su paso por Racing, luego jugó un par de partido con Lanús donde tampoco término de la mejor manera.

Ahora, Teófilo tiene su revancha en el fútbol argentino, depende solo de él convertir las críticas y expectativa en elogios, sin duda tiene talento para poder lograrlo, él sabe que el Mundial está cerca y como el mismo lo dijo alguna vez “para poder dar el salto nuevamente a Europa, primero hay que ser figura en un grande de Argentina”. A su lado estarán dos compatriotas, Éder Álvarez Balanta, surgido en el club y ya consagrado en primera, es un hombre clave en la defensa para Ramón Díaz. En el medio campo llegó Carlos Carbonero para aportar el ida y vuelta que le permitió salir campeón en Arsenal de Sarandi, la gran alternativa por el sector derecho del medio campo, capaz de surtir de balones a los delanteros, lo más probable es que se pueda crear una sociedad con Teófilo en el ataque.

Para el partido de esta tarde Ramón Díaz confirmó a los tres jugadores colombianos en la nómina titular que enfrentará a Colón de Santa Fe en el Monumental. Todo está dado para que la máxima de los jugadores colombianos en el fútbol argentino siga llenando más páginas  en la historia, habrá entonces que sentarse y disfrutar.

 Por: Daniel Santamaría Jaramillo. Twitter: @danielsaja03

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10

ago

2013

Del Bosque: Apellido de grandes campeones

Nadie lo esperaba, la selección española había caído ante Suiza en su debut en el Mundial de Sudáfrica y complicaba su clasificación en un grupo que lo tenía como favorito y máximo candidato a quedarse con la Copa del Mundo. Aunque por parte de los aficionados españoles había una gran decepción, aún se tenía confianza en que el reciente campeón europeo podía sobreponerse de aquel duro golpe. Desde algunos sectores de la prensa nacieron criticas desmesuradas hacia el cuerpo técnico comandado por Vicente del Bosque, con su serenidad habitual, decidió no responder a las acusaciones, tan solo se dedicó a trabajar.

Aunque le cueste perder los papeles y nunca se lo ha visto protestándole desaforadamente a algún árbitro, Del Bosque sufre mucho en los partidos y a la mañana siguiente, o incluso la misma noche, suele volver a verlos. Un poco ansioso, el seleccionador español aguardaba en la puerta de la concentración la llegada de su esposa Trinidad, con quien lleva 30 años de matrimonio, también acudieron a abrazarlo su hijo mayor Vicente y la menor Gema, pero sin duda el más emocionado era Álvaro, el hijo del medio de Vicente y Trinidad quien nació con síndrome de Down.

Ferviente admirador de la selección española y crítico de las decisiones futbolísticas de su padre, Alvarito como le dice su amigo Xavi, expresa lo que siente sin tapujos y le habla a Del Bosque como un hincha más de la ‘Furia Roja’. Meses atrás se enojó con su padre cuándo decidió no convocar a Dani Guiza para disputar el Mundial, antes, cuando dirigía al Real Madrid, lo criticó cuando dejó en el banco a Raúl y a Casillas, a lo que su padre respondió: “Joder, Alvarito, solo me faltabas tú”.

Alvarito nació el 6 de agosto de 1989 cuando Del Bosque, por aquel entonces, era entrenador del Castilla. Pocos días después, unas pruebas confirmaron que había nacido con síndrome de Down. “Al principio lloramos mucho, fue algo muy duro, pensaba por qué me va a tocar a mí y no a otro”, confesó el entrenador hace poco en una entrevista para la televisión española. Para él este tipo de situaciones hace relativizar las cosas, repensar las verdaderas prioridades en la vida, “te hace más sensible, Alvarito nos da tranquilidad y felicidad, es una bendición para todos”, aleccionó el seleccionador español.

El camino de la selección española en el Mundial después de aquel partido contra Suiza se fue labrando de a poco, consiguió una revitalizante victoria frente a Honduras por 2 a 0, luego enfrentó a Chile en un encuentro clave por quedarse con el primer lugar del grupo, allí la selección española derrotó al equipo de Bielsa por 2 a 1, con este resultado se aseguraba el primer lugar del grupo H.

En octavos de final enfrentaron a Portugal, en un encuentro parejo los dirigidos por Del Bosque obtuvieron la victoria por 1 a 0. En cuartos el destinó les había puesto enfrente a la dura selección paraguaya del ‘Tata’ Martino. El partido nunca develó de qué lado estaba la fortuna, primero Casillas le atajó un penal a Cardozo y cinco minutos después Villar hizo lo mismo frente a Xabi Alonso. Hacia el final de partido, en una jugada en la que el balón tocó tres veces el palo antes de entrar, David Villa le dio la clasificación a España a semifinales.

Allí se toparon ante la siempre dura selección alemana, un cabezazo de Puyol sobre el minuto 73’ confirmó los pronósticos que daban a España como finalista. El Estadio Soccer City de Johannesburgo fue el escenario que albergó la gran final entre España y Holanda, el sueño de Alvarito y su padre por fin se había cumplido, sobre el minuto diez del segundo tiempo suplementario Iniesta anotó el gol que le dio a la selección española por primera vez en su historia la Copa del Mundo.

Días antes de partir hacia Sudáfrica, Alvarito le había pedido algo a su padre: poder ingresar al vestuario para conocer a los jugadores, pero el seleccionador le negó el deseo, a cambio le prometió poder compartir con sus ídolos cuando regresaran al país. “Si ganamos el Mundial, me subo al autobús con los jugadores” sentenció Alvarito.

Al regreso a España, el plantel campeón del mundo era esperado en La Moncloa, sede del Gobierno español para un homenaje especial, aunque no fueron recibidos únicamente por José Luis Rodríguez Zapatero, a su lado se encontraba Alvarito quien corrió a abrazar a su padre con lágrimas en los ojos, sin embargo no iba a quedarse sin cumplir su sueño: levantar la Copa del Mundo, uno de sus ídolos y amigo, Xavi Hernández, le dio un fuerte abrazo y le entregó el trofeo por el que tanto soñó Alvarito, lleno de felicidad y aplaudido por todo el plantel pudo alzar la Copa acompañado de su padre.

“Mi hijo me cambió la vida, él es feliz y contagia felicidad. Es pícaro, pero no sabe qué es la maldad”, señaló orgulloso Del Bosque, convencido de que las cosas no suceden por casualidad, recuerda que cuando era jugador del Madrid, cada mañana lo visitaba en el vestuario de la vieja ciudad deportiva un niño en la misma situación que su hijo: “No recuerdo el nombre, solo que era muy divertido y le cogimos mucho cariño. A mí siempre me tocaba el bigote”, recordó con una sonrisa en su rostro el seleccionador español.

Alvarito hace parte de la Fundación Síndrome de Down de Madrid, en donde su padre ha colaborado desde hace muchos años con esta y otras entidades sin ánimo de lucro intentando concientizar a las personas sobre los derechos de los niños con la misma discapacidad que su hijo. Apadrinó campañas para conseguir fondos y desde que es entrenador de la selección española organiza visitas de los niños de distintas fundaciones a los entrenamientos de la selección.

Su vocación como padre nunca ha estado en duda, todos hablan muy bien de él como persona y entrenador, después de vivir inolvidables momentos con sus hijos, se reclama entre sueños el haberse sentido desafortunado cuando se enteró que Alvarito había nacido con esa condición, “Ahora cuando miro atrás pienso: qué gilipollas fuimos”.

Su padre, el ferroviario, le enseñó a levantarse y caminar, fue denunciado durante la guerra civil española y pasó tres años en el penal de Álava, confinado por republicano. “No hizo nada, pero ya sabe cómo eran las cosas en aquella época, estaba donde no tenía que estar, le señalaron por rojo y terminó en la cárcel”, reveló Del Bosque, aunque asegura: “Yo no soy tan radical”.

Una de las enseñanzas que le dejó su padre es que a pesar de las adversidades hay que levantar la cabeza y seguir. La final de la Copa Confederaciones lo expuso frente a todos, fue cuestionado por sus decisiones y hasta se habló de crisis en el seleccionado español. La derrota ante Brasil no dejó espacio a atenuantes, “no quiero poner ninguna excusa, han sido mejores” expresó afligido Del Bosque luego de la fallida final. El peor lamento no es el del derrotado, es de aquel que nunca creyó que valía la pena intentarlo. En el fútbol se habla de grandes presiones y  es una tragedia cuando no se logra el éxito absoluto, para Del Bosque valió la pena intentarlo, hoy comparte junto a su familia ser él técnico campeón del mundo, y expresa con orgullo su mayor logro: Alvarito.

 Por: Daniel Santamaría Jaramillo. Twitter: @danielsaja03

 

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30

jul

2013

Brasil: Movilizaciones sociales, corrupción y un Mundial a la vuelta de la esquina

“Es repugnante ser representado por esta gente” respondió alguna vez Sócrates, figura de la selección brasileña en la década de los 80’s cuando le preguntaron sobre los dirigentes de fútbol de su país. João Havelange, de 96 años, presidente de la FIFA desde 1977 hasta 1998 cuando le cedió su mandato a Joseph Blatter, debió renunciar a su cargo en 2011 como dirigente decano del Comité Olímpico Internacional (COI) acusado de haber recibido coimas por parte de ISL durante su periodo como presidente de la FIFA.

Por su parte Ricardo Teixeira, de 66 años y ex yerno de Havelange, debió renunciar a principios de 2012 a la presidencia de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y a la jefatura del Comité Organizador del Mundial 2014 acusado al igual que Havelange de haber recibido sobornos millonarios por parte de ISL, comercializadora de los derechos audiovisuales de los Mundiales hasta su quiebra en 2001.

A Havelange y Teixeira no solo los une su lazo familiar, también han tenido episodios controvertidos a lo largo de su carrera como dirigentes: Havelange fue condecorado por el dictador Jorge Videla luego de la disputa del Mundial de 1978 en Argentina, mientras que Teixeira fue investigado por apropiación indebida de fondos y lavado de dinero. También fue conocida su mala relación con Dilma Rousseff, de dura política anticorrupción, la presidenta de Brasil jamás aceptó recibir a Teixeira y en más de una ocasión evitó saludarlo en actos oficiales desde su asunción.

La tensión aumentó cuando Teixera eligió como su sucesor en la CBF a José María Marín, un dirigente manchado por su relación con la dictadura militar (1964-1985) durante su mandato como gobernador de San Pablo en 1983. Dilma Rousseff, militante política que a sus 22 años fue torturada en la época de la dictadura creó una comisión de la verdad para investigar crímenes perpetrados durante la dictadura. Si la relación entre Rousseff y Teixeira era tensa, con Marín simplemente ha sido nula.

Desde un comienzo Rousseff apoyó la candidatura de Brasil como sede del Mundial en 2014, en uno de sus discursos más recordados, la presidenta expuso las cualidades que tiene Brasil y los avances económicos y sociales que ha tenido el país desde su mandato, asegurando que el que asista al Mundial “Va a encontrar un país que está muy bien preparado para acoger la Copa del Mundo con toda la infraestructura necesaria, con un eficiente sistema de transporte, con avanzada tecnología de comunicación y con mucha seguridad”.

“Voy a decir algo loco, pero menos democracia a veces es mejor para organizar un Mundial”, expresó Jerome Valcke, Secretario General de la FIFA con una sonrisa cómplice refiriéndose a las dificultades que representará para un país como Brasil organizar todo lo que implica un Mundial en los plazos establecidos por el máximo ente del fútbol mundial.

Poco tiempo antes de que se empezara a disputar la Copa Confederaciones hubo malestar entre un grupo de estudiantes paulistas por el aumento del boleto del transporte público, lo que motivó una gran movilización en San Pablo que posteriormente se propagó a otras ciudades de Brasil.

A los estudiantes, organizados por el movimiento Passe Livre que pretende un transporte público gratuito, se les unieron sindicatos y miles de ciudadanos insatisfechos con la política del gobierno de invertir en la organización del Mundial cuando Brasil pasa por una de sus peores crisis en materia de vivienda y educación. Un país donde 13 millones de personas están desnutridas diariamente y que ocupa actualmente el puesto 85 en el Índice de Desarrollo Humano destinará en la organización del Mundial de 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016 cerca de 30.000 millones de dólares, tres veces la cantidad que invierte en su programa de lucha contra la pobreza.

Para la gente se está despilfarrando el dinero público en algo que solo disfrutarán extranjeros y adinerados. Habrá doce estadios nuevos, porque el Maracaná se renovará por completo. “Estadios como los de Brasilia, Natal y Fortaleza, donde ni siquiera hay equipos en segunda división, terminarán siendo elefantes blancos, que con el tiempo quedaran abandonados, como sucedió en Sudáfrica” señalan reconocidos periodistas brasileños. Será una inversión millonaria que el pueblo jamás verá ni podrá disfrutar, la mayor parte del dinero que proviene de las entradas y derechos de televisión irá directamente a la FIFA.

El pueblo indígena brasileño también se manifestó y salió a las calles para mostrar su descontento con la realización del Mundial y los desalojos que han sufrido distintas etnias por las reformas a estructuras que son patrimonio histórico y cultural del país. A pocos metros del mítico estadio Maracaná está situado el Museo del Indio, una casona antigua que ha sido utilizada por los integrantes de la tribu indígena Maracaná para mostrar su cultura y artesanías al mundo desde hace más de 50 años, pero con la renovación del estadio, la gobernación de Rio de Janeiro les dio un ultimátum para que desalojen ya que se demolerá y se construirá allí un centro comercial para el inicio del Mundial en 2014.

“Nos quieren expulsar para derrumbar nuestra casa, esto no es correcto ni justo, la historia muestra que siempre perdemos, que siempre estamos en desventaja” expresó afligido Daniel Puri, indígena Maracaná. Falta menos de un año para que se de inicio al Mundial, todos los ojos del mundo estarán en Brasil, si la Copa Confederaciones es solo una prueba de lo que se verá, las masivas movilizaciones son solo un aviso de lo que puede llegar a pasar en un país donde el pueblo reclama a gritos inversión en salud, educación, vivienda, transporte y asuntos de primera necesidad. El fútbol ha sido desde siempre la mejor herramienta para ocultar abusos y carencias de la política en la sociedad, las cuales con el tiempo renacen y nos hacen caer en cuenta de nuestra verdadera realidad.

Por: Daniel Santamaría Jaramillo. Twitter: @danielsaja03

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